Historia

Durante sus casi siete siglos de historia, los muros de Santa Maria del Mar han sido testigo de algunos de los episodios históricos más importantes de Barcelona y nos muestran, a través de su esplendor gótico, la prosperidad que la ciudad vivió en tiempos pasados.

Barcelona en el siglo XIV, una ciudad en expansión

Santa Maria del Mar se empezó a construir en el año 1329, una época en que la ciudad de Barcelona se convirtió en una de las principales potencias del Mediterráneo gracias a la expansión marítima de la Corona de Aragón. Mientras en el vecino barrio de la Catedral se encontraba el centro eclesiástico y político, en el barrio de la Ribera -llamado así por su proximidad al mar- se concentraba buena parte de la población vinculada a la actividad portuaria: desde marineros y pescadores, pasando por los mercaderes que se habían enriquecido gracias al comercio marítimo, hasta los gremios más diversos que aún hoy podemos evocar a través de los nombres de las calles del entorno del templo.

Una gran iglesia para el barrio de la Ribera

Esta prosperidad atrajo nuevos habitantes que convirtieron el barrio de la Ribera en uno de los más dinámicos y densamente poblados de Barcelona. En poco tiempo la antigua iglesia parroquial, una modesta construcción románica llamada Santa Maria de las Arenas, se había quedado pequeña y gracias al apoyo de las autoridades eclesiásticas se decidió sustituirla por una más grande. El nuevo templo debía representar el esplendor comercial del momento y acoger las continuas donaciones y fundaciones de altares que la piedad propia de la época reclamaba. El proyecto de la construcción de Santa María del Mar ya era una realidad y sería encabezado por los maestros de obra Berenguer de Montagut y Ramon Despuig.

La construcción de un símbolo

Santa Maria del Mar fue construida en sólo 54 años, un tiempo récord teniendo en cuenta que habitualmente este tipo de edificios solían necesitar más de 100 años para finalizarse. La rapidez en su construcción y la belleza de su arquitectura gótica pone de manifiesto el esfuerzo colectivo y la determinación que la hicieron posible. El rey Pedro III el Ceremonioso y otros prohombres del barrio impulsaron las obras aportando grandes donaciones, mientras que gremios y obreros como bastaixos, carpinteros o vidrieros contribuyeron con su mano de obra a erigir uno de los símbolos de Barcelona.

El incendio de 1936, un antes y un después

Durante sus casi setecientos años de historia Santa Maria del Mar ha sufrido numerosos episodios que la han puesto en peligro. Una de las destrucciones más importantes tuvo lugar al inicio de la Guerra Civil Española, cuando la basílica quemó después de que un grupo de anarquistas provocara un incendio. Parte del altar barroco, algunos de los vitrales, numerosos elementos del mobiliario y una parte importante de los archivos desaparecieron bajo las llamas. Desde entonces y hasta el día de hoy, se efectúan continuamente intervenciones de recuperación y conservación para que el patrimonio excepcional de Santa María del Mar siga maravillando a las generaciones futuras.

Contenido relacionado

Start Typing