El edificio

Santa Maria del Mar es uno de los edificios más emblemáticos y visitados de Barcelona. Su austeridad y simplicidad frente a la exuberancia de los templos góticos del Norte de Europa la han convertido en el mejor ejemplo de Gótico Catalán que existe en Cataluña.

Un espacio diáfano

El interior de Santa Maria del Mar sorprende por su inmensidad, especialmente al visitante que entra por primera vez. Tres naves, con treinta y tres capillas, ubicadas prácticamente a la misma altura estructuran un espacio que sólo se ve obstaculizado visualmente por los característicos pilares octogonales tan propios del gótico catalán. Gracias a la planta basilical podemos visualizar el templo completo desde cualquier ángulo, lo que contribuye a potenciar la percepción de un espacio unitario y diáfano totalmente imponente.

Un sistema constructivo propio

Hasta hace poco tiempo se consideraba que, partiendo del gótico francés, se empleaban las mismas soluciones constructivas por tramos a todas las demás iglesias góticas, empezando por la parte de la cabecera hasta cubrir el edificio con bóvedas de crucería. En el interior se mantenía la iglesia románica, de pequeñas dimensiones, lo que permitía mantener las obligaciones litúrgicas mientras se hacía el nuevo edificio. Los últimos estudios realizados en Santa Maria del Mar y otras iglesias góticas cercanas nos indican otros procesos, por lo que podemos empezar a hablar de un sistema constructivo propio del gótico catalán y, quizás, de la ciudad de Barcelona.

La piedra de Montjuïc y los bastaixos

Santa María del Mar fue construida con piedra de la montaña de Montjuïc, la cantera por excelencia de Barcelona. Gran parte de los edificios más destacados de la ciudad, desde la época romana hasta mediados del siglo XX, provienen de ahí. Los encargados de transportar la piedra de forma desinteresada para construir la iglesia fueron los bastaixos, un gremio dedicado a cargar y descargar todo tipo de mercancías de los barcos de alto calado que no podían llegar hasta la playa. La novela de Ildefonso Falcones ‘La Catedral del Mar’ ha popularizado la figura de los bastaixos dándoles una dimensión casi épica. Encontrarás numerosas referencias al gremio repartidas por el templo, una muestra del respeto y admiración que recibieron por parte de los vecinos del barrio de la Ribera!

La cripta, donde todo comenzó

En los años 60, poco antes de empezar a construir la actual cripta de Santa Maria del Mar, se hicieron unas excavaciones arqueológicas bajo el altar que documentaron la existencia de una necrópolis paleocristiana. Se llegaron a contabilizar alrededor de un centenar de enterramientos comprendidos entre los siglos IV y VI que indicarían que desde aquel momento el espacio que hoy ocupa la basílica de Santa Maria del Mar ya era un foco cultual.

Las cubiertas, un mirador 360º que ayuda a la preservación del templo

Las últimas intervenciones han hecho posible el acceso al público a las cubiertas de Santa Maria del Mar. Tres niveles de alzado permiten descubrir espacios hasta ahora inaccesibles de la construcción y observar de primera mano elementos tan emblemáticos como el rosetón principal, las vidrieras, las torres, las gárgolas o la parte superior de la nave central sobre las bóvedas de crucería. A más de treinta y tres metros de altura podemos disfrutar de unas vistas espectaculares sobre la ciudad de Barcelona a la vez que contribuimos a la preservación del edificio gracias al donativo de entrada.

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