Cientos de familias participan en la Misa de Difuntos en la basílica de Santa María del Mar.
El cardenal Omella ofrece esperanza y consuelo en la Misa de Difuntos del Grupo Mémora y recuerda que «la muerte no tiene la última palabra».
«La muerte no tiene la última palabra». Con esta afirmación llena de esperanza, el arzobispo de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, se dirigió a los cientos de familias reunidas en la Misa de Difuntos del Grupo Mémora. Se trata de una celebración que tiene lugar dos veces al año y que ofrece consuelo y oración compartida a quienes han perdido a un ser querido en los últimos meses.
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